Entradas

En la manita

Imagen
Empezamos como más nos gusta: buscando el contacto. Los peques se acomodaron en el regazo de sus mamás y papás, creando ese espacio seguro donde las historias entran directo al corazón. Antes de abrir el libro, aprendimos juntos los movimientos de manos que acompañan a cada página. Las manos de los adultos se convirtieron en el primer escenario de la lectura. Después llegó la magia: leímos y cantamos el cuento mientras jugábamos a representar la historia con los dedos. Ver cómo las miradas de los bebés seguían el ritmo de la voz y el gesto de sus padres nos recordó por qué el gusanillo de la lectura empieza precisamente ahí, en los brazos de quien te quiere. Para cerrar la tarde, pasamos a la acción con un juego de memoria adaptado. Primero repartimos los personajes del cuento con las imágenes al descubierto para familiarizarnos con ellos. Luego, subimos la dificultad: tapamos la mitad y fuimos destapándolas una a una para adivinar quién se escondía detrás. Fue una tarde sencilla, de j...

Halloween

Imagen
Esta semana, el club de lectura infantil Buscadores de Sueños aparcó un rato las lecturas en papel para sumergirse en una sesión muy especial donde el cine y los juegos de mesa fueron los grandes protagonistas. Comenzamos la tarde con una buena dosis de acción y carcajadas gracias a la película Los Tipo Malos: Truco o atraco. Ver a esta disparatada banda en plena misión de Halloween nos sirvió de calentamiento perfecto para lo que venía después. Al apagar la pantalla, pusimos a prueba nuestra rapidez y reflejos. Primero nos lanzamos al tablero con un Lince adaptado a Halloween, donde la agudeza visual era clave para localizar los objetos más terroríficos antes que nadie. Después, la emoción se trasladó a la mesa con el trepidante juego de cartas Vampiro, bruja, momia, hombre lobo, un reto de atención y velocidad donde era imposible no soltar una carcajada en cada ronda. Fue una tarde llena de energía, compañerismo y ganas de pasarlo bien juntos. Ver la sala viva y repleta de peques dis...

Mi cara

Imagen
  Afuera, la tarde se ponía gris y caían las primeras gotas de lluvia sobre las calles. Pero dentro de la biblioteca, en nuestro rincón de Lecturas de regazo, el ambiente era un hervidero de ojos bien abiertos y sonrisas listas para la aventura.  .Para empezar el encuentro, abrimos las páginas del álbum Mi cara, escrito por Margarita del Mazo e ilustrado por Cecilia Moreno. Antes de leer una sola línea, lancé la gran pregunta a los peques enseñándoles la portada: —¿Qué veis aquí? Las respuestas no tardaron en llegar, seguras y unánimes: —¡Una casa! Con una sonrisa pícara, llegó la sorpresa: —Pues estáis equivocados... ¡Es mi cara! El asombro se convirtió en risas y murmullos de intriga.  Para desentrañar el misterio, transformamos la lectura en un juego cantado y rítmico. Apoyándome en una carpeta a modo de tablero mágico, fuimos colocando poco a poco las piezas mientras cantábamos y contábamos: ventanas que hacían las veces de ojos, tejados que se convertían en pelo y pu...

El raton que comia cuentos

Imagen
El pasado miércoles vivimos una de esas citas especiales en nuestro rincón de Lecturas de regazo, un espacio pensado para sembrar el amor por los libros desde bien pequeños, rodeados siempre de las familias. El protagonista indiscutible de la jornada fue El ratón que comía cuentos, escrito por José Carlos Andrés e ilustrado por Katharina Sieg. Con las voces atentas de los peques y la cercanía de mamás y papás, nos adentramos en las peripecias de este roedor tan peculiar que, además de gustarle el pan con queso y el queso con pan , alimenta su curiosidad y su apetito devorando historias. Los ojos bien abiertos y las sonrisas cómplices fueron la tónica general mientras avanzábamos en la lectura, descubriendo que los cuentos tienen el poder de nutrir el alma a cualquier edad.    Pero la magia no terminó al cerrar la contraportada. Como ya es tradición en nuestros encuentros, bajamos la historia del papel a las manos. Con la ayuda inestimable de las familias, nos ponemos manos a l...

Al ritmo de las estaciones

Imagen
Comenzamos la tarde acurrucándonos en nuestro rincón de lectura para sumergirnos en la historia. A través del verso y del ritmo del cuento, fuimos descubriendo cómo la naturaleza cambia, cómo se transforman los árboles y qué sorpresas nos trae cada época del año. Al terminar la lectura, pusimos a prueba nuestro "superpoder bibliotecario": el oído poético. Jugamos a buscar palabras divertidas, sorprendentes y llenas de color que rimaran con las cuatro estaciones. Nos dimos cuenta de que el otoño no solo rima con moño, retoño, madroño.... ¡Los más pequeños nos demostraron que la poesía es pura diversión! Para finalizar, como el otoño viene siempre acompañado de esa brisa fresca que mueve las hojas, cada participante construyó su propio molinillo de viento otoñal con colores de la época. Fue precioso ver volar sus creaciones en la puerta de la biblioteca al terminar la actividad.  

5 patitos

Imagen
Dentro del programa Lecturas de Regazo, la biblioteca se llenó de ternura, música y plumas imaginarias con la adaptación del entrañable cuento Cinco patitos, de Margarita del Mazo. Este espacio está pensado para los más pequeños y sus familias, un lugar donde el libro se convierte en la excusa perfecta para acariciar, jugar y compartir tiempo de calidad desde los primeros meses de vida.  La sesión comenzó entre melodías y rimas. Al ritmo de la canción, convertimos la lectura en una experiencia viva: leímos y cantamos las aventuras de estos pequeños patitos que salen a explorar el mundo. Para llevar la historia un paso más allá, repartimos a cada peque un patito de papel y a cada adulto uno de los personajes del cuento. En la segunda lectura, ¡comenzó el juego! Cada bebé, guiado por su familia, debía tener un patito y el adulto que tenia el otro personajes correspondiente debia cogerlo de la mano y, al terminar el poema, correr a refugiarse en el abrazo de su mamá o papá pata. Fue u...

El secuestro de la bibliotecaria

Imagen
En la biblioteca hemos dado el pistoletazo de salida a un nuevo ciclo de lectura compartida con los más pequeños, y no hemos podido elegir una aventura mejor para empezar: El secuestro de la bibliotecaria, de Margaret Mahy. Un libro lleno de humor, valentía y situaciones disparatadas que nos va a acompañar durante varias semanas. Sesión 1:       Empezamos la tarde rompiendo el hielo de la mejor manera: leyendo en voz alta. Nos organizamos en ronda y cada niño y niña leyó una página del primer capítulo. Escuchar sus distintas voces dando vida a los personajes fue el primer paso para meternos de lleno en la historia. Pero la cosa no acabó ahí. Al terminar la lectura, les pedí un imposible: cerrar el libro y darle la vuelta. Puse a prueba su capacidad de observación mostrándoles cuatro portadas distintas de la obra, y tuvieron que adivinar cuál era la correcta. ¡Tienen un ojo clínico! Para rematar la sesión de lectura, lanzamos unas cuantas preguntas al aire para desper...